martes, 8 de mayo de 2018

Contaminacion

En las entrañas del Parque Nacional Natural Los Farallones, a 4.000 metros de altura sobre el nivel del mar, el Alto del Buey da vida al río Cali. Desde su nacimiento hasta su desembocadura recorre más de 50 kilómetros y articula una cuenca de 21.526,4 hectáreas. Sobre sus riberas se han creado poemas sublimes y también desagües malolientes. El río Cali podría contar miles de historias sobre lo que fuimos y lo que somos. Y a pesar de nuestro olvido sigue allí, regalándonos


a cada segundo su alma. Es la segunda fuente de abastecimiento hídrico de la ciudad. Gracias a él, 500.000 caleños experimentan cada día el milagro de la ducha matinal. El río Cali sigue allí… esperando por nosotros.



El cauce del Rio Cali después de su nacimiento se ve contaminado por los metales pesados utilizados por la minería artesanal. Dicen que sus aguas no son aptas para el consumo humano. Existen asentamientos en sus orillas de aproximadamente 600.000 caleños a lo largo de los 50 kilómetros que lo convierten en cloaca y basurero. Además de la contaminación que ya trae el Rio Cali, se suma la contaminación de que traen los afluentes que desembocan en él.



Los expertos en gestión ambiental argumentan que esto se debe a la expansión agrícola que genera residuos tóxicos que van a dar directamente al rio, la creación de parcelas trae consigo la tala de bosques lo cual genera erosión. La minería ilegal con todos los químicos que genera, han envenenado los cauces del rio ya que generan altos niveles de mercurio en el agua, y a pesar que las autoridades han cerrado varias minas, no ha sido posible terminar con todas.



RONALD ERAZO
VICTOR SANCHEZ
BRAYAN PERAFAN
ALEXANDER ZAMUDIO




Referencia bibliográfica



  • EL TIEMPO. Cali 13, agosto, 2014.
  • Leturia, Elio (1998): “¿Qué es infografía?” - Revista Latina de Comunicación Social, 4
  • https://www.emcali.com.co/web/water_service/nuestro-cueducto/tecnologia-e-infraestructura
  • https://www.elpais.com.co/especiales/rio-cali/